Disfrutemos de la piscina con seguridad: recomendaciones para ir con los alumnos

Recomendaciones para ir a la piscina

Con la llegada del buen tiempo, es habitual que los casales de verano organicen juegos y actividades en la piscina para combatir el calor.

Aún así, no debemos olvidar que las piscinas son una zona típica de accidentes, dónde la muerte por ahogo o los accidentes por saltos de cabeza en aguas poco profundas son hechos que desgraciadamente suceden con frecuencia.

Por este motivo, para que podáis disfrutar de la piscina con seguridad, os facilitamos una serie de recomendaciones y pautas de actuación para prevenir los accidentes más frecuentes:

PISCINAS DESMONTABLES

  • Está totalmente desaconsejado utilizar piscinas desmontables o inflables en los casales de verano. Además de existir diversos precedentes de accidentes graves, estas piscinas no pueden cumplir las determinaciones de seguridad que disponen las de uso público. Lo correcto en los casales de verano es llevar a los niños a una piscina pública, que cuente con todas las medidas de seguridad y disponga de socorrista.

VIGILANCIA

  • Los niños no pueden estar nunca solos. Una profundidad mínima es suficiente para ahogarse. No delegar la responsabilidad, ni en el socorrista.
  • El número de monitores debe ser adecuado a la edad de los niños. Cuánto más pequeños sean los niños, más monitores. A falta de una normativa específica, nuestra recomendación con menores de 6 años es seguir la siguiente regla: con niños de 2 años, 1 monitor para cada 2 niños; niños de 3 años, 1 monitor para cada 3 niños; niños de 4 años, 1 monitor para cada 4 niños…
  • Cada monitor se debe hacer responsable de su grupo de niños. No es efectivo que todos los monitores se hagan responsables de todos los niños.

OTRAS RECOMENDACIONES

  • Aprender a nadar cuanto antes mejor. A los niños que no saben nadar, el agua no les tiene que cubrir más arriba de la cintura.
  • En cualquier caso, los niños pequeños deben llevar flotador (tipo ‘burbuja’, o tipo ‘manguito’).
  • Utilizar calzado específico: sandalias o chancletas. No entrar con el calzado de calle.
  • Después de comer, no entrar de golpe en el agua. Tampoco después de haber tomado el sol o haber hecho ejercicio.
  • Ducharse antes de bañarse: elimina gérmenes, objetos (pelos, cremas…).
  • Antes de todo, verificar la profundidad.
  • Hacer la primera inmersión a pie.
  • Hacer el primer salto con los brazos extendidos.
  • No comer ni beber fuera de las zonas destinadas a ello.
  • No tirarse de cabeza desde gran altura (trampolines, bloques…).
  • No hacer acrobacias.
  • No correr, pueden producirse caídas y golpes.
  • Protegerse del sol.

En la Guía para la prevención de accidentes en las actividades extraescolares y complementarias en la ciudad y la naturaleza disponible gratuitamente en formato electrónico, encontraréis más recomendaciones para prevenir los riesgos más habituales en las actividades educativas realizadas fuera del colegio.

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